Hay gestos del cine independiente actual que parecen desafiar por completo la lógica de la industria. Todo va mal (2026), la ópera prima de Federico Fernández producida por Los grises, parte de una premisa tan desoladora como singular: en una Buenos Aires sin luz ni gas, los planes de un joven suicida se cruzan con un perro callejero y un robo inesperado que reconfiguran su cotidianeidad. Filmada prácticamente sin presupuesto a lo largo de un año y medio, la película convierte las limitaciones técnicas en una decisión estética profundamente lograda, aprovechando al máximo los recursos de una sola cámara, cuidadas gamas de colores y una ambientación lograda con nada más que pulso y convicción.
Lo más fascinante de este metraje de setenta minutos es la decisión de prescindir por completo de los diálogos. Lejos del vacío, el silencio da paso a una fuerza narrativa donde los rostros inmutables y los gestos sutiles de los personajes —encabezados por el propio director junto a un elenco donde participan Nicolás Mancini, Milena Fajn y Azul Morini, entre otros— construyen el humor y la tensión. En una breve charla mantenida tras su función de estreno en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, Fernández reconoció el parentesco directo con la comedia física de Buster Keaton y el cine mudo, pero es imposible no trazar también una línea cómplice con ciertas derivas del cine argentino de los noventa, como el universo de Martín Rejtman, donde el absurdo cotidiano transcurre con una naturalidad pasmosa.
Lejos de impostar bajadas de línea, la película elabora su poética desde los escombros de la producción nacional contemporánea: levantando escenas a contracorriente, pidiendo favores y reescribiendo sobre la marcha. Ese espíritu colaborativo se respira en cada plano robado a la ciudad, en la textura de la fotografía a cargo de Lucila Rivas y en el diseño sonoro de Martín Muñoz —premiado en la Competencia Internacional de Largometraje de Ficción del 4° FICPBA—, que sostiene la atmósfera de este particular fin del mundo.
Para quienes anduvieren con ganas de descubrir hacia dónde se mueve el pulso de las nuevas camadas realizadoras, la cita es imperdible. Todo va mal se proyecta en el Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49) durante toda esta semana, con funciones hasta el miércoles 14 de octubre. Una bocanada de aire fresco, riesgo y oficio colectivo que demuestra que, a veces, cuando todo va mal, el cine todavía puede hacerlo todo bien.
Ficha técnica:
TODO VA MAL
(2026, 70 minutos, Argentina)
Elenco: Federico Fernández, Nicolás Mancini, Milena Fajn, Azul Morini, Santiago
Canepari, Gonzalo Peluso, Juan Tucat, Néstor Esmok
Dirección: Federico Fernández
Producción: Antonio Carrón
Fotografía: Lucila Rivas
Arte: Ludmila Muñoz Catovsky y Mora Caballero
Sonido: Martín Muñoz
Montaje: Federico Fernández y Leonardo Cardemil
Postproducción de sonido: Sofía Aldave
Corrección de color: Jerónimo Prieto
VFX: Emilia Cortés
Horarios:
(Día de estreno) – Jueves 8/10, 15:30 y 20:30 hs.
Viernes 9/10, 18:00 y 22:45 hs.
Sábado 10/10, 15:30 y 22:45 hs.
Domingo 11/10, 18:00 hs.
Martes 13/10, 15:30 y 20:30 hs.
Miércoles 14/10, 18:00 y 22:45 hs.